¿Qué ocurre si el aumento de peso durante el embarazo no es suficiente?
¿Es un problema ganar poco peso durante el embarazo? Durante el embarazo hay que vigilar tanto un aumento excesivo como un aumento de peso insuficiente. En especial, tener bajo peso antes del embarazo o no ganar suficiente peso durante la gestación puede asociarse con una mayor probabilidad de que el bebé sea pequeño para su edad gestacional o nazca con bajo peso. Si las náuseas y los vómitos son tan intensos que te cuesta comer o beber lo suficiente, es importante vigilar especialmente tu nutrición y tu peso. Si apenas puedes comer o sigues perdiendo peso, consulta con tu equipo sanitario. Un aumento de peso adecuado es importante para la madre y el bebé La cantidad recomendada depende del IMC previo al embarazo. En un embarazo único, si el IMC antes de la gestación era inferior a 18,5, suele recomendarse un aumento total de aproximadamente 12,5–18 kg; con un IMC de 18,5–24,9, de aproximadamente 11,5–16 kg. Las recomendaciones son menores en caso de sobrepeso u obesidad y diferentes en los embarazos gemelares. No hay que fijarse únicamente en un número de la báscula. El equipo médico valorará conjuntamente tu peso previo al embarazo, la edad gestacional, el crecimiento del bebé y tu estado de salud. Presta atención también al hierro Restringir demasiado la alimentación por miedo a engordar o llevar una dieta poco variada puede dificultar que obtengas suficiente hierro y otros nutrientes. Las necesidades de hierro aumentan durante el embarazo, por lo que la anemia ferropénica puede aparecer con mayor facilidad. El hierro se encuentra en alimentos como carnes magras, pescado, huevos, legumbres, tofu y alimentos enriquecidos. Las recomendaciones de suplementos de hierro y ácido fólico varían según el país y las necesidades individuales, por lo que conviene seguir las indicaciones del control prenatal. La OMS recomienda suplementos de hierro y ácido fólico durante el embarazo para ayudar a prevenir anemia materna, bajo peso al nacer y parto prematuro. ¿Qué conviene comer? Más que centrarse en un único alimento, lo importante es mantener una alimentación equilibrada que incluya hidratos de carbono, proteínas, grasas saludables, verduras y frutas. Las proteínas son necesarias para el crecimiento del bebé, la placenta y los tejidos maternos. Puedes obtenerlas de carnes, pescado, huevos, leche y derivados, legumbres y tofu. Las verduras y las frutas aportan vitaminas, minerales y fibra. El folato se encuentra en verduras de hoja verde oscura, legumbres, cítricos y cereales enriquecidos. La OMS recomienda 400 μg diarios de ácido fólico desde que se empieza a intentar el embarazo hasta la semana 12. El calcio puede obtenerse de la leche, el yogur, alimentos enriquecidos con calcio y tofu. Según las recomendaciones estadounidenses, una embarazada adulta necesita unos 1.000 mg al día, mientras que la OMS recomienda suplementos de calcio específicamente en poblaciones con un consumo dietético bajo. Reducir los alimentos muy procesados y excesivamente salados forma parte de una alimentación saludable, pero no se recomienda restringir la sal en exceso únicamente para prevenir la preeclampsia. Si tienes una enfermedad que requiere restricciones dietéticas específicas, sigue las indicaciones de tu equipo médico. Si no estás ganando suficiente peso, la solución no es simplemente comer todo lo posible. Prueba a hacer comidas más pequeñas y frecuentes y elige alimentos densos en nutrientes, con proteínas y grasas saludables. Si sigues perdiendo peso, las náuseas te impiden comer o existe preocupación por el crecimiento del bebé, consulta con tu obstetra o con un dietista-nutricionista.