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Preguntas y respuestas sobre embarazo por situación

¿Qué debes saber si tienes una enfermedad crónica, como diabetes o hipertensión?

Es posible tener un embarazo saludable aunque tengas una enfermedad crónica

Si tienes una enfermedad crónica como diabetes, enfermedad tiroidea, hipertensión o asma y tomas medicación de forma habitual, es normal que tengas dudas al plantearte un embarazo. Sin embargo, tener una enfermedad crónica no significa que no puedas tener un embarazo saludable. Lo más importante es mantener la enfermedad bien controlada y revisar la medicación con tu equipo médico, preferiblemente antes de quedarte embarazada.

¿Hay que dejar todos los medicamentos al quedarse embarazada?

No. Algunos medicamentos deben cambiarse o suspenderse durante el embarazo, pero dejar el tratamiento por tu cuenta puede hacer que la enfermedad empeore y aumentar los riesgos tanto para ti como para el bebé.

Por ejemplo, si tienes epilepsia, suspender bruscamente los medicamentos antiepilépticos puede aumentar el riesgo de convulsiones. Si estás planeando un embarazo, consulta con tu especialista si debes continuar el tratamiento, ajustar la dosis o cambiar de medicamento. Si ya estás embarazada, no suspendas la medicación sin consultar primero.

Si tienes diabetes o hipertensión

Si tenías diabetes antes del embarazo, es especialmente importante mantener un buen control de la glucosa antes de la concepción y durante las primeras semanas. Una glucemia mal controlada puede aumentar el riesgo de anomalías congénitas y otras complicaciones del embarazo. Consulta con tu equipo médico sobre tus objetivos de glucosa, la medicación y la suplementación con ácido fólico desde que empieces a planificar el embarazo.

La insulina se utiliza ampliamente para tratar la diabetes durante el embarazo. Otros medicamentos pueden mantenerse o cambiarse dependiendo de cada caso. No los suspendas ni los cambies por tu cuenta.

Si tienes hipertensión crónica, conviene revisar la medicación antes del embarazo. Los inhibidores de la ECA (IECA) y los antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II) deben evitarse generalmente durante el embarazo, por lo que el médico puede recomendar una alternativa.

A la mayoría de las embarazadas que toman estatinas para reducir el colesterol se les recomienda suspenderlas durante el embarazo. Sin embargo, puede haber excepciones en mujeres con un riesgo cardiovascular muy elevado, que deben valorarse de forma individual por un especialista.

Si tienes una enfermedad autoinmune

Si tienes artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico (LES), lo ideal es planificar el embarazo cuando la enfermedad esté bien controlada. Una enfermedad activa puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo.

También es importante revisar la medicación antes de la concepción. Algunos tratamientos pueden utilizarse durante el embarazo, mientras que otros, como el metotrexato, deben evitarse. Planifica el tratamiento junto con tu reumatólogo y tu obstetra.

Si tienes epilepsia o un problema de salud mental

Si tienes epilepsia, revisa con tu especialista el tipo y la dosis de los medicamentos antiepilépticos antes del embarazo y consulta sobre la suplementación con ácido fólico. No suspendas estos medicamentos de forma brusca.

Las personas con depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia u otros problemas de salud mental también pueden planificar un embarazo. Los medicamentos psiquiátricos no deben suspenderse ni cambiarse automáticamente. El tratamiento debe individualizarse valorando los beneficios y riesgos de la medicación y la importancia de mantener estable la enfermedad.

Si tienes una enfermedad tiroidea

Tanto en el hipotiroidismo como en el hipertiroidismo es importante mantener las hormonas tiroideas bien controladas antes y durante el embarazo.

La levotiroxina, utilizada para tratar el hipotiroidismo, puede tomarse durante el embarazo, aunque en ocasiones es necesario ajustar la dosis.

Si el hipertiroidismo requiere tratamiento con antitiroideos, el medicamento recomendado puede variar según la etapa del embarazo. En general, se prefiere propiltiouracilo (PTU) durante el primer trimestre y posteriormente puede considerarse metimazol, dependiendo de cada caso.

Consulta con tu equipo médico desde antes del embarazo

Tener una enfermedad crónica no significa que debas suspender todos tus medicamentos. Mantener la enfermedad estable es una parte fundamental de un embarazo saludable. Si es posible, consulta con tu especialista y tu obstetra antes de la concepción para revisar tu enfermedad, la medicación y planificar el embarazo de forma segura.