pregnancy & baby Guía

Guía de pruebas por etapa

[Semanas 27–32] ¡Es el momento de conocer el rostro de tu bebé con una ecografía 3D!

La ecografía 3D y 4D puede realizarse en distintos momentos del embarazo y no está limitada a una semana concreta. Las ecografías que están médicamente indicadas se realizan cuando corresponde según la evolución del embarazo, mientras que no se recomienda prolongar o repetir innecesariamente las exploraciones únicamente para obtener imágenes del bebé como recuerdo.

En la mayoría de los embarazos, la ecografía 3D/4D no es una prueba necesaria para el diagnóstico médico. Muchos padres deciden realizarla simplemente porque desean ver con mayor claridad la cara y los rasgos de su bebé.

Si se quiere observar la cara del bebé con mayor claridad, alrededor de las semanas 27–32 suele ser un buen momento. Para entonces se ha desarrollado más grasa debajo de la piel, por lo que la cara puede verse más redondeada y sus rasgos más definidos.

Si se realiza demasiado pronto, es posible que el bebé todavía no tenga suficiente grasa subcutánea y sus rasgos se vean menos definidos. En etapas más avanzadas del embarazo hay menos espacio dentro del útero, por lo que el bebé puede cubrirse la cara con las manos o los brazos, o adoptar una posición que dificulte verla correctamente.

Existen la ecografía 3D y la ecografía 4D. La ecografía 3D combina múltiples imágenes ecográficas bidimensionales para generar una imagen tridimensional estática del bebé.

La ecografía 4D muestra estas imágenes tridimensionales de forma continua y en tiempo real, permitiendo observar al bebé en movimiento. Dicho de forma sencilla, la 3D se parece a una fotografía y la 4D, a un vídeo.

Es posible ver al bebé cambiar de expresión, mover la boca, abrir y cerrar las manos o acercárselas a la cara. Para valorar el flujo sanguíneo en estructuras como el corazón o el cordón umbilical se utiliza principalmente una técnica diferente denominada ecografía Doppler.