[Semanas 20–23] La ecografía morfológica que el médico examina con todo detalle
Si en ecografías anteriores se valoraban principalmente el crecimiento del bebé, el peso fetal estimado y la cantidad de líquido amniótico, durante el segundo trimestre la ecografía morfológica permite examinar con mayor detalle los principales órganos y estructuras del bebé. Sin embargo, ni siquiera una ecografía detallada permite detectar todas las anomalías congénitas. Algunas alteraciones pequeñas pueden ser difíciles de visualizar dependiendo de la posición y el tamaño del bebé, la edad gestacional y las condiciones de la exploración. El objetivo principal de la ecografía morfológica no es detectar hasta la anomalía más pequeña, sino comprobar que estructuras importantes como el cerebro, la cara, el corazón, la columna vertebral, los órganos abdominales, los brazos y las piernas, entre otras, se estén desarrollando adecuadamente. Dependiendo de cada caso, la ecografía también puede permitir detectar miomas uterinos o quistes ováricos en la madre. Cuando está indicado, también puede medirse la longitud cervical para ayudar a valorar el riesgo de parto prematuro.