[Mamá, semana 35] Espera… ¿será líquido amniótico?
La rotura de la bolsa amniótica, conocida habitualmente como romper aguas, ocurre cuando se rompen las membranas que rodean al bebé y empieza a salir líquido amniótico.En muchas mujeres, la bolsa se rompe una vez iniciado el trabajo de parto. Sin embargo, en algunos casos, se puede romper aguas antes de que comiencen las contracciones.La rotura de la bolsa puede favorecer el inicio de las contracciones uterinas y, cuanto más tiempo transcurre desde la rotura hasta el parto, mayor puede ser el riesgo de infección intrauterina.Si rompes aguas o sospechas que estás perdiendo líquido amniótico, evita bañarte o ducharte y acude al hospital lo antes posible para que te valoren.Al final del embarazo también es frecuente tener pequeñas pérdidas de orina al toser, estornudar o hacer algún esfuerzo. Es importante distinguir la orina del líquido amniótico. Si no estás segura de qué tipo de líquido es, lo mejor es acudir al hospital para que te examinen.