pregnancy & baby Guía

Guía de pruebas por etapa

[Semana 22] Es el momento de medir la longitud cervical.

El cuello uterino o cérvix es la parte inferior del útero que lo comunica con la vagina. Durante el embarazo suele permanecer cerrado, ayudando a mantener al bebé protegido dentro del útero.

La longitud del cuello uterino varía según la edad gestacional y de una mujer a otra. Especialmente durante el segundo trimestre, medirla puede ayudar a valorar el riesgo de parto prematuro.

A medida que se acerca el parto, el cuello uterino se va acortando y ablandando y comienza a dilatarse, preparándose para que el bebé pueda pasar por el canal del parto.

¿Cómo se mide?

La longitud cervical suele medirse mediante una ecografía transvaginal. Puede resultar algo más incómoda que una ecografía abdominal, pero permite medir el cuello uterino con mayor precisión.

Una vejiga llena puede hacer que el cuello uterino parezca más largo de lo que realmente es, por lo que normalmente se pide vaciar la vejiga antes de la exploración.

Las contracciones uterinas también pueden modificar temporalmente la longitud cervical. Si durante la exploración notas que el abdomen se endurece o tienes contracciones, coméntaselo al profesional sanitario.

¿Tener el cuello uterino corto significa que tendré un parto prematuro?

No necesariamente. En general, una longitud cervical inferior a 25 mm, medida mediante ecografía transvaginal aproximadamente entre las semanas 16 y 24, se considera un cuello uterino corto. Una longitud menor puede asociarse con un mayor riesgo de parto prematuro, pero por sí sola no permite saber con certeza si el parto se adelantará.

Además, el cuello uterino puede acortarse de forma natural a medida que avanza el embarazo. Por eso, el resultado debe valorarse junto con la edad gestacional, los síntomas y los antecedentes de parto prematuro.

No todas las mujeres con cuello uterino corto necesitan el mismo tratamiento. Según la longitud cervical, la edad gestacional y los antecedentes obstétricos, el equipo médico puede recomendar controles adicionales o algún tratamiento. No te preocupes únicamente por una cifra y comenta el resultado con tu obstetra.

Asegúrate de informar a tu obstetra si:

• Has recibido anteriormente tratamiento por cáncer de cuello uterino o displasia cervical.

• Te han diagnosticado anteriormente insuficiencia cervical o tienes antecedentes de parto prematuro.

• Si tienes antecedentes de insuficiencia cervical o parto prematuro, tu obstetra puede recomendar comenzar antes el control de la longitud cervical o realizar un seguimiento más estrecho.