[Bebé, semana 18] Tu bebé, del tamaño de un mango, ya puede oír sonidos.
La audición del bebé continúa desarrollándose y, en esta etapa, el oído interno también comienza a funcionar. Aunque todavía no puede oír como un adulto, ya es capaz de percibir las voces de mamá y papá y empezar a familiarizarse con ellas.La proporción que ocupa la cabeza con respecto al cuerpo disminuye poco a poco, y las huellas dactilares de los dedos de las manos y de los pies comienzan a formarse. Además, el bebé ya ha crecido lo suficiente como para que, en ocasiones, sea difícil verlo por completo en una sola imagen de la ecografía.Aunque no pueda observarse mediante la ecografía, el sistema nervioso está desarrollándose muy rápidamente. La mielina (myelin), sustancia que recubre las fibras nerviosas, favorece la formación de complejas conexiones entre las neuronas. Al mismo tiempo, continúan desarrollándose los sentidos controlados por el cerebro, como el tacto, el gusto, el olfato y la audición.