¿Una cerveza mientras buscas el embarazo?
Cuando empiezas a buscar un embarazo, muchas decisiones cotidianas pueden generar dudas. ¿Puedes seguir tomando café? ¿Hay que dejar completamente el alcohol? ¿Tienes que cambiar toda tu alimentación?Prepararse para un embarazo no significa llevar una alimentación “perfecta”. Es más importante mantener una dieta equilibrada, hacer actividad física regularmente, no fumar y cuidar la salud general que preocuparse por cada alimento o bebida por separado.¿Y el café y la cafeína?La cafeína no solo está presente en el café, sino también en el té, el chocolate, los refrescos de cola, las bebidas energéticas y otros productos. La cantidad puede variar considerablemente según el producto y la ración.No es necesario dejar automáticamente el café por estar buscando un embarazo, aunque conviene evitar un consumo excesivo de cafeína. Durante el embarazo, muchas recomendaciones establecen un límite aproximado de 200 mg al día, por lo que empezar a controlar el consumo total desde la etapa preconcepcional puede resultar útil.¿Y el alcohol?La relación entre un consumo bajo de alcohol y la probabilidad de concebir no está completamente clara, y los estudios han obtenido resultados diferentes. En cambio, un consumo elevado puede afectar negativamente a la fertilidad y a la salud general.También hay que tener en cuenta que puedes estar embarazada durante un tiempo antes de saberlo.No se ha establecido una cantidad ni un momento seguros para consumir alcohol durante el embarazo. Por eso, si estás intentando quedarte embarazada, evitar el alcohol es la opción más segura.Tampoco existe un “periodo seguro” fiable entre la menstruación y la ovulación durante el que pueda recomendarse beber sin riesgo, ya que el momento de la ovulación puede variar de un ciclo a otro.¿Y si bebí antes de saber que estaba embarazada?No es necesario alarmarse por una única exposición. Deja de beber cuando sepas o sospeches que puedes estar embarazada y consulta con un profesional sanitario si te preocupa la cantidad o la frecuencia del consumo.No es necesario que la preparación para el embarazo sea perfecta. Es mejor centrarse en hábitos saludables y sostenibles. Si estás siguiendo un tratamiento de fertilidad, sigue las recomendaciones del equipo que lleva tu tratamiento.