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Conociendo la Infertilidad

Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO): una posible complicación de la FIV

El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) es una complicación que puede aparecer como consecuencia de la estimulación ovárica utilizada en la FIV y otros tratamientos de reproducción asistida. La mayoría de los casos son leves, pero en ocasiones puede ser grave y requerir tratamiento médico.

¿Por qué se produce?

Durante una FIV se utilizan medicamentos para estimular el desarrollo simultáneo de varios folículos. Algunas personas presentan una respuesta ovárica mayor de la esperada y desarrollan numerosos folículos.

En el SHO aumenta la permeabilidad de los vasos sanguíneos, proceso en el que intervienen factores como el VEGF. Como consecuencia, parte del líquido sale de los vasos y puede acumularse principalmente en el abdomen.

En casos graves, también puede acumularse líquido alrededor de los pulmones y disminuir el volumen de líquido dentro de los vasos sanguíneos. Esto puede afectar a la función renal y aumentar el riesgo de trombosis y otras complicaciones graves.

¿Quién tiene mayor riesgo?

El riesgo es mayor cuando existe una respuesta intensa a la estimulación ovárica. Entre los factores asociados se encuentran el síndrome de ovario poliquístico (SOP), una reserva ovárica elevada —por ejemplo, AMH o recuento de folículos antrales elevados—, el desarrollo de numerosos folículos, la obtención de un gran número de ovocitos o antecedentes de SHO.

¿Cuándo puede aparecer?

Los síntomas pueden comenzar durante los días posteriores a la medicación utilizada para desencadenar la maduración final de los ovocitos. Si se consigue el embarazo, el aumento de hCG puede hacer que el SHO aparezca más tarde, se prolongue o empeore.

¿Qué síntomas debes vigilar?

Puede producir distensión o dolor abdominal, náuseas, vómitos, aumento rápido del tamaño del abdomen o del peso, disminución de la cantidad de orina y dificultad para respirar.

Contacta con tu centro de reproducción asistida si los síntomas empeoran. Un dolor abdominal intenso, dificultad respiratoria importante, una disminución marcada o ausencia de orina, desmayo o dolor torácico requieren valoración médica urgente.

¿Se puede prevenir?

El riesgo no siempre puede eliminarse por completo, pero los protocolos actuales de FIV permiten reducirlo considerablemente.

Según el riesgo individual y la respuesta a la estimulación, el especialista puede ajustar la medicación, utilizar un protocolo con antagonistas de GnRH, emplear un agonista de GnRH para desencadenar la maduración final de los ovocitos cuando sea apropiado, administrar medicamentos como cabergolina o congelar todos los embriones adecuados y posponer la transferencia.

¿Cómo se trata?

El tratamiento depende de la gravedad. Los casos leves pueden vigilarse en casa siguiendo las indicaciones del centro. Los casos más importantes pueden requerir análisis de sangre, ecografía, líquidos intravenosos u hospitalización. Si se acumula una cantidad importante de líquido abdominal y provoca molestias o dificultad respiratoria, puede ser necesario drenarlo. Algunas pacientes también pueden necesitar medidas para prevenir o tratar la formación de coágulos.

No tomes aspirina, anticoagulantes u otros medicamentos por tu cuenta ni sigas una cantidad fija de líquidos como tratamiento sin indicación médica.