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Conociendo la Infertilidad

Infertilidad masculina: ¿cómo pueden ayudar la ICSI y la IMSI?

Cuando el número de espermatozoides es muy bajo, su movilidad está reducida o existen otras alteraciones importantes, puede disminuir la probabilidad de fecundación. Las técnicas de reproducción asistida permiten superar algunos de estos factores masculinos.

Dos técnicas que pueden utilizarse son la ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) y la IMSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides seleccionados morfológicamente).

1) ICSI – Inyección intracitoplasmática de espermatozoides

La ICSI es una técnica utilizada durante la fecundación in vitro (FIV).

Después de obtener y preparar el ovocito en el laboratorio, el embriólogo selecciona un único espermatozoide y lo introduce directamente en el citoplasma del ovocito mediante una aguja muy fina.

Como solo se necesita un espermatozoide por cada ovocito maduro, la ICSI resulta especialmente útil cuando el número de espermatozoides es muy bajo, la movilidad está muy reducida o se utilizan espermatozoides obtenidos quirúrgicamente del testículo o del epidídimo.

También puede plantearse cuando en un ciclo previo de FIV convencional se produjo una fecundación escasa o un fracaso de fecundación.

Sin embargo, la ICSI no es automáticamente mejor que la FIV convencional para todas las parejas. Cuando no existe un factor masculino claro, su uso rutinario no ha demostrado mejorar de forma consistente la tasa de recién nacido vivo.

¿Cuándo puede plantearse una ICSI?

Puede considerarse, por ejemplo, en casos de:

alteraciones graves del número o la movilidad de los espermatozoides
azoospermia cuando se han recuperado espermatozoides del testículo o del epidídimo
trastornos de la eyaculación que requieren métodos especiales para obtener espermatozoides
fecundación baja o fracaso de fecundación en una FIV convencional previa
otras situaciones en las que sea necesario introducir directamente un espermatozoide en el ovocito

La decisión se toma considerando el seminograma completo, los antecedentes de tratamientos, las características de los ovocitos y otros factores reproductivos.

2) IMSI – Selección de espermatozoides con gran aumento

En la ICSI convencional, el embriólogo selecciona los espermatozoides principalmente por su movilidad y su aspecto bajo el microscopio.

La IMSI es una variante de la ICSI en la que los espermatozoides se observan con un aumento mucho mayor antes de seleccionar el que se introducirá en el ovocito. Su objetivo es escoger espermatozoides con menos alteraciones morfológicas visibles.

Sin embargo, que un espermatozoide tenga un aspecto normal con gran aumento no garantiza que su ADN o sus cromosomas sean normales.

¿Es mejor la IMSI que la ICSI?

No necesariamente.

Se ha estudiado si la IMSI mejora las tasas de embarazo o de recién nacido vivo frente a la ICSI convencional. Hasta ahora, la evidencia sigue siendo incierta y no se ha demostrado de forma clara que aumente los nacimientos vivos o reduzca los abortos espontáneos.

Por ello, la IMSI no es una técnica que deba utilizarse de forma rutinaria en todas las ICSI. Algunos centros pueden valorarla de forma selectiva según los resultados de tratamientos anteriores, las características de los espermatozoides y sus protocolos de laboratorio.

En resumen

1. La ICSI consiste en introducir directamente un espermatozoide en el ovocito y es especialmente útil en casos importantes de infertilidad masculina.
2. También puede plantearse tras una fecundación escasa o un fracaso de fecundación con FIV convencional.
3. La IMSI añade una selección de espermatozoides con gran aumento antes de realizar la ICSI.
4. No se ha demostrado que la IMSI sea superior a la ICSI convencional en todos los pacientes, por lo que se utiliza de forma selectiva.