Cuando existen alteraciones en el útero o los ovarios: causas y tratamiento
Una de las afecciones más frecuentes del útero son los miomas uterinos.Los miomas son tumores benignos que se desarrollan a partir del músculo del útero. Son bastante frecuentes y pueden provocar menstruaciones abundantes o prolongadas, dolor menstrual o sensación de presión pélvica, aunque muchas mujeres no presentan ningún síntoma.El efecto de los miomas sobre la fertilidad depende principalmente de su tamaño y su localización.En particular, los miomas submucosos, que crecen hacia la cavidad uterina o la deforman, se han relacionado de forma más clara con una reducción de la fertilidad y pueden dificultar la implantación del embrión.Otras alteraciones uterinas que pueden afectar a la fertilidad son la adenomiosis, en la que tejido similar al endometrio se encuentra dentro del músculo uterino, y los pólipos endometriales.Estas alteraciones suelen poder evaluarse mediante ecografía transvaginal, aunque en algunos casos pueden ser necesarias pruebas adicionales, como una sonohisterografía con infusión salina, una histeroscopia o una resonancia magnética.¿Cómo se tratan las alteraciones del útero?Si se considera que un mioma submucoso o un pólipo endometrial está interfiriendo con la fertilidad, puede plantearse su extirpación mediante cirugía histeroscópica.Este procedimiento permite acceder a la lesión a través del cuello uterino y conservar el útero.No todos los miomas ni todas las alteraciones uterinas necesitan tratamiento. La decisión depende de los síntomas, el tamaño y la localización de la lesión, la edad y los planes reproductivos de cada mujer.¿Y si existe una alteración en los ovarios?Los quistes ováricos pueden tener muchas causas diferentes. Uno de los más relevantes para la fertilidad es el endometrioma ovárico, asociado con la endometriosis.La endometriosis puede provocar inflamación y adherencias alrededor de los ovarios, las trompas de Falopio y otros órganos pélvicos. Estos cambios pueden alterar la función reproductiva y contribuir a la infertilidad.Los endometriomas suelen contener un líquido espeso de color marrón oscuro formado por sangre antigua, por lo que también se conocen como “quistes de chocolate.”Habitualmente pueden identificarse mediante ecografía, aunque en ocasiones se necesita una evaluación adicional.¿Hay que operar siempre un endometrioma?No.Puede plantearse cirugía cuando el quiste es grande, provoca dolor importante, presenta características sospechosas o existen otras razones clínicas para extirparlo.Sin embargo, la cirugía de un endometrioma puede afectar al tejido ovárico sano y reducir la reserva ovárica.Por ello, si se desea conseguir un embarazo, la decisión entre operar, intentar primero un embarazo o iniciar un tratamiento de fertilidad debe individualizarse teniendo en cuenta la edad, la reserva ovárica, los síntomas, las características del quiste y el plan reproductivo.