Alteraciones hormonales: causas y tratamiento
Diversas hormonas trabajan de forma coordinada para regular la ovulación y favorecer la concepción. Cuando existe un desequilibrio en alguna de ellas, la ovulación puede verse afectada y resultar más difícil conseguir un embarazo.Los niveles hormonales pueden evaluarse mediante análisis de sangre. Algunas hormonas reproductivas, como la hormona foliculoestimulante (FSH), la hormona luteinizante (LH) y el estradiol (E2), suelen medirse al principio del ciclo menstrual, ya que sus niveles varían a lo largo del ciclo.Entre las hormonas que suelen evaluarse durante un estudio de fertilidad se encuentran las hormonas tiroideas y la TSH, la prolactina, la FSH, la LH y el estradiol.1) Hormonas tiroideasLa glándula tiroides produce hormonas tiroideas, que desempeñan funciones importantes en el metabolismo, la regulación de la temperatura corporal y muchos otros procesos. Por otro lado, la TSH, producida por la hipófisis, regula la producción de hormonas tiroideas.Tanto el hipertiroidismo como el hipotiroidismo pueden afectar a la salud reproductiva. En particular, una alteración tiroidea que no esté adecuadamente tratada puede interferir con la ovulación y el embarazo y estar relacionada con resultados adversos durante la gestación.El tratamiento depende del tipo y la gravedad del trastorno. El hipotiroidismo suele tratarse con levotiroxina, mientras que el hipertiroidismo puede requerir medicamentos antitiroideos. La elección del tratamiento puede cambiar al planificar un embarazo o durante la gestación, por lo que debe consultarse con un profesional sanitario.En algunas personas, las hormonas tiroideas se encuentran dentro del rango normal pero la TSH está elevada. Esta situación se denomina hipotiroidismo subclínico. La necesidad de tratamiento depende de factores como el nivel de TSH, la presencia de anticuerpos tiroideos, el tratamiento de fertilidad previsto y los antecedentes médicos.2) ProlactinaLa prolactina es una hormona producida por la hipófisis que estimula la producción de leche materna después del parto. Cuando sus niveles son anormalmente elevados fuera del embarazo y la lactancia, puede interferir con las hormonas que regulan la ovulación, provocando ciclos irregulares o ausencia de menstruación y dificultando la concepción.Esta situación se denomina hiperprolactinemia. Puede deberse a diversas causas, como determinados medicamentos, trastornos tiroideos o alteraciones de la hipófisis. Si se detecta un resultado anormal, pueden ser necesarias pruebas adicionales para determinar la causa. No se deben suspender medicamentos prescritos antes de una prueba sin indicación médica.Cuando es necesario tratarla, pueden utilizarse medicamentos como cabergolina o bromocriptina para reducir los niveles de prolactina. El tratamiento depende de la causa y de las circunstancias individuales.3) Hormonas reproductivasLa FSH, la LH y el estradiol (E2) se evalúan con frecuencia durante un estudio de fertilidad. Como sus niveles varían considerablemente a lo largo del ciclo menstrual, pueden medirse durante la fase folicular temprana, generalmente alrededor de los días 2–4 del ciclo cuando esté clínicamente indicado.La FSH estimula el crecimiento de los folículos ováricos, mientras que la LH desempeña un papel fundamental en la ovulación. El estradiol es producido principalmente por los folículos en desarrollo y sus niveles cambian a lo largo del ciclo.Los resultados hormonales no deben interpretarse basándose únicamente en un valor aislado. Es necesario considerar conjuntamente factores como la edad, el patrón menstrual, la reserva ovárica, los hallazgos ecográficos y otras pruebas hormonales.Por ejemplo, unos niveles anormalmente bajos de hormonas reproductivas pueden aparecer cuando disminuyen las señales hormonales procedentes del hipotálamo o de la hipófisis, lo que puede interferir con el desarrollo folicular y la ovulación. Esto puede estar relacionado con una pérdida importante de peso, una ingesta energética insuficiente, ejercicio excesivo u otras afecciones médicas.Un nivel de LH elevado en relación con la FSH puede observarse en algunas mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP), pero la relación LH/FSH por sí sola no permite diagnosticar el SOP.Cuando se identifica una alteración hormonal que afecta a la ovulación, el tratamiento se adapta a la causa. Puede incluir el tratamiento de trastornos tiroideos o de la prolactina y, cuando sea necesario, medicamentos para inducir la ovulación.